martes, 2 de diciembre de 2014

Capítulo 5.

05- “Casi beso”


Peter.


Estaba completamente ebrio. Ocho cervezas habían hecho el efecto debido. Ni siquiera podía mantenerme de pie.
Me senté en la acera de enfrente a la casa de Lali, mirando fijamente hacía su ventana; la noche en la que la conocí la había seguido hasta su casa y me quede aquí sentado para poder saber cuál era su habitación.

El cielo estaba oscuro y una fuerte tormenta caía en ese momento, me estaba enfriando hasta los huesos.
Me levantó decidido. Crucé la calle y tambaleante llegue hasta la enredadera que se encontraba debajo del balcón de Lali. Estaba listo para treparme. Puse un pie en uno de los espacios del tejido y me aferre con todas mis fuerzas a este armamento de madera, al menos parecía lo suficientemente fuerte como para soportar el peso.
Cuando logre llegar arriba suspire triunfante, lo había conseguido. Pase un pie por la baranda, pero al querer pasar el otro caí de espaldas en el piso, provocando un ruido estruendoso.

— ¡La puta madre! —maldije. Mi espalda iba a doler mañana.

Una pequeña Lali apareció frente a mí, traía puesto una calza negra que se ajustaba perfectamente a sus curvas, un  sostén que me dejaba una perfecta vista de sus pechos y un perfume en su mano izquierda… o tal vez era la derecha, no estoy seguro.

—Mhn, esto sí que es un lindo recibimiento.

—Estúpido, casi me matas del susto. ¿Se puede saber que haces aquí? —Tenía un ceño fruncido en su cara, pero aún así dejo el perfume en el piso –supongo que pensaba pegarme con eso- y me tendió una mano para ayudarme a levantar.

La seguí dentro de su cuarto, intentando no tropezarme con mis propios pies.

—Fui a un bar, tomé de más y ahora me siento mal, creí que podrías cuidarme por esta noche —me encogí de hombros y mi mirada se perdió en sus pechos. Joder, esta chica si es caliente.
Lali se colocó una remera suelta y sus mejillas tomaron un color rojo, supongo que noto mi mirada, pero eso no importaba ahora.

—Pues mira querido amigo, no voy a poder cuidar de ti, además de que tampoco quiero hacerlo. En media hora tengo una cita, asique tengo que terminar de arreglarme. Debes irte antes de que mis papás noten tu presencia.

Me saque la remera y los jeans, quedándome solo en bóxer. —Ya estoy al tanto de que tienes una cita, pero no quiero que vayas, quiero que te quedes conmigo.

Ella estaba de mal humor, estaba seguro de eso. —¿Esto es en serio? No vamos a pasar la noche en la misma habitación y mucho menos vamos a dormir en la misma cama.

Creo que estuvo protestando casi quince minutos más, pero mi cabeza no podía escucharla de manera correcta. Mi estómago estaba dando vueltas, santa mierda.

—Oh no, por favor, no se te ocurra vomitar aquí o voy a matarte.

Sonreí cortamente antes de responder —Prometo que no voy a vomitar, no quiero que te quedes con esa imagen de mí.

Luego de eso no estoy seguro de que sucedió, caí en un sueño profundo y no sentí nada.

***

Mi cabeza dolía demasiado, era como si millones de personas me estuvieran clavando con una aguja. Tenía la boca reseca y mis ojos parecían querer cerrarse por sí solos. Estiré mi brazo en la cama en busca de Lali. Sin embargo me decepcione al darme cuenta que estaba solo. 

— ¿Lali? —mi voz sonó ronca y un bostezo se escapo en medio de la pregunta.

—Shh, guarda silencio que quiero dormir.
Mi corazón dio una voltereta al darme cuenta que no se había ido. Logré salirme con la mía.

— ¿Qué hora es? —me erguí en el colchón para poder divisarla: se encontraba acostada en el suelo, en una improvisada cama de mantas.

—Es tarde Lanzani, ¿podrías dormirte? Si no lo haces voy a arrepentirme y haré que tú vengas a dormir en el piso.

—Ven a dormir conmigo, prometo que me voy a comportar. —Espere por una respuesta que no llego. Asique me baje cuidadosamente de la cama y me acosté en el piso junto con ella.

—No vamos a dormir juntos, yo me voy arriba. —Tuvo toda la intención de pararse, pero la retuve entre mis brazos.

—Por favor, quédate quieta. Voy a ir a donde vayas, no te vas a librar de mí por esta noche.
Nos metí a ambos debajo de las sábanas al tiempo que aspiraba el aroma de su cabello: una mezcla de jazmín y durazno.
La abracé por detrás ignorando sus quejidos, estaba dispuesto a salirme con la mía una vez más en esta noche.

—¿Me quieres? —pregunté de repente. Ni siquiera sé porque dije eso, no era algo que me importaba saber. Las palabras salieron de mi boca simplemente.

—Por supuesto que no. —le apreté suavemente la panza y le di un beso en el cuello.

—Yo si te quiero, al menos un poquito. Hoy me demostraste que te preocupas por mi salud.

Un trueno ilumino la habitación y Lali se dio vuelta esconder su cara en el hueco de mi cuello.

—¿Le tienes miedo a las tormentas? —joder, la chica que tanto me peleaba le tenía miedo a las tormentas.

—No les tengo miedo, es solo que no me gustan. —Otro trueno más y ella se aferro a mí, estaba seguro que no estaba dispuesta a soltarme hasta que la tormenta se calme un poco.

—Eso es casi lo mismo que tenerle miedo. Tú me cuidaste cuando estaba borracho, es mi turno de cuidarte de la tormenta.
Pude notar que estaba sonriendo.
Agache un poco mi rostro y le deposito un pequeño beso en la comisura de los labios.

—Prometiste que no intentarías nada —su boca volvió a estar escondida en mi cuello.

—Y no lo voy a hacer. Ese fue un casi beso, creo que ayudan a espantar el miedo.


La volví a abrazar y comencé a acariciarle lentamente el cabello. Ella logro cuidarme y yo apartar su miedo a las tormentas, y con esa pensamiento volví a quedarme dormido. 
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¡Hoola! Paso rápido por aquí, porque ya debo irme. Ayer fuimos a inglés con unos compañeros y a la hora de volver comenzó a llover y acá estoy ahora, con un hermoso resfriado, me duele hasta la bolita del ojoD: Asique ya me vuelvo a acostar dfglkdjfg. 
Espero que disfruten el capítulo♥
Yami

lunes, 3 de noviembre de 2014

Capítulo 4.

04- “Charlas vergonzosas”  

Lali.

—Querido compañero —dije de forma molesta, poniendo mis labios en una línea recta —es mi obligación aclararte que no te encuentras en mi lista como una de las personas que más me agradan, de hecho cuanto menos tenga que coincidir contigo es mejor para mí.

Peter me dedicó una deslumbrante sonrisa, y lo único que estaba consiguiendo el muy cabrón es que me enojara cada vez más por el hecho de que no tomaba en serio mis comentarios.

—Woah, tigresa, guarda tus garras, esta vez estaba en son de paz —levanto sus manos inocentemente.
Tomo un largo sorbo de café y durante los siguientes cinco minutos se dedico a observar la portada de aquel libro que yo estaba leyendo, o bueno, al menos parecía que eso estaba haciendo.

— ¿Realmente logras conseguir algún amigo con ese carácter? —su pregunta me pillo desprevenida. Este chico estaba colmando mi paciencia.

—Tengo dos amigos, ambos me soportan desde que somos unos críos. Al terminar el verano me tengo que ir para comenzar a estudiar, asique estoy bien así.

Guarde el libro dentro de la mochila y cogí el café entre mis manos, dispuesta a marcharme.

— ¿Pero qué problema tiene todo el mundo que quiere ir a estudiar afuera de su pueblo?

—No tengo idea que problema tendrá todo el mundo, pero mi problema es que quiero ser alguien en la vida y no cabe la posibilidad de que yo me quede a vivir aquí.

Avancé lentamente a lo largo de la cafetería, esquivando las mesas y las personas que iban a venían, teniendo extremo cuidado en no derramarme aquel líquido marrón sobre mi remera.

— ¿Y con tu familia qué pasa? ¿No vas a extrañar? ¿Tus amigos? —Peter se encontraba caminado detrás de mí, con el rostro tensionado, como si intentará averiguar o encontrar una explicación dentro de mi cabeza sobre por qué me iba.

—A mi mamá la voy a extrañar muchísimo, pero la voy a poder ver todos los fines de semana, al igual que a Tomás. Estoy acostumbrada a que Rodrigo viaje siempre, por lo que no voy a echarlo tanto de menos y con Malena es lo mismo. Ambos son mis amigos de toda la vida pero lo de extrañar en exceso a una persona no sé me da bien.

— ¿Te das cuenta que tan egoísta suena eso? —Vale, supongo que Peter y yo no teníamos los mismos pensamientos, pero tampoco era algo tan extraño mi forma de pensar.

—Creo que las personas fueron creadas para ser felices por ellas mismas, no para depender de alguien. Además he comprobado que cuando dejas de ver a una persona por un tiempo, pronto dejas de sentir su ausencia, aunque eso no quiere decir que no le sigas queriendo. —Peter bufó y apresuro el paso. Evidentemente había algo en mi pensamiento que le molestaba y demasiado.

—Oye, no tengo tan mala viste desde aquí atrás. ¿Alguna vez te han dicho que tienes un culito muy apetecible?
Estaba segurísima que intento cambiar de tema para no permitirme ahondar en ningún tema serio para él y además de que jamás va a perder una oportunidad de hacerme enojar. Anda Lali, cuenta hasta diez antes de que lo mates o empieces a gritarle las verdades en la cara.

— ¿Alguna vez te han dicho que existe algo llamado modales? Parece ser que en tu casa no te hablaron sobre eso.
—Mi mamá jamás tuvo tiempo para llegar a darme esas lecciones y en el colegio no aprendí muy bien, creo que deberías enseñarme.

Me paré cuando llegue a la gran puerta de aquel lugar, achinando mis ojos mientras intentaba acostumbrarme al sol dándome de lleno en la cara.

—De todas formas, ¿no que ibas a levantar la bandera de la paz? ¿Dónde quedo eso? Porque yo no noto ningún esfuerzo de tu parte por dejar de hacer comentarios inoportunos.

—En primer lugar  quiero aclarar que fuiste tú la que no quiso aceptar el trato; comenzaste a decirme que no estabas demasiado interesada en verme seguido. Y en segundo lugar con ese carácter que tienes has hecho levantar a una parte de mi cuerpo que se encuentra un poco más abajo de mi ombligo y no me estoy quejando.

Mis ojos se ampliaron y me fue imposible disimular el rubor que comenzó a cubrir mis mejillas. ¿Es que este chico no tenía vergüenza?

—Ni muerta pensaba agarrar tu mano, de seguro paso por varios lugares que prefiero no imaginar.

—De hecho, ahora que lo mencionas, anoche mientras miraba una peli porno me ayudo a masturbarme por un buen rato.

—Pero es que… es imposible tratar contigo —dije frustrada, dándome vuelta lista para dirigirme a mi casa y dar por terminada esa vergonzosa conversación.


—Oye, enana, en mi pueblo dicen que los médicos la tienen corta, ten en cuenta que yo te lo advertí. 
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¡Hooola! ¿Cómo les va? ¿Qué tal su fin de semana? 
Al parecer blog no piensa funcionar correctamente por un largo tiempo:c estuve pensando en trasladar la novela a wattpad, que, hasta ahora, anda bastante bien. ¿Qué les parece la idea? A mi me gusta por el hecho de que voy a poder leer sus comentarios sin problemas♥
Por cierto, les quiero pedir perdón si tardo en subir pero ya estoy a punto de terminar las clases asique me estan dando todos los trabajos finales *muere muerta*, y es por eso que cuando no estoy estudiando o haciendo proyectos aprovecho y me desquito durmiendoxD Las quiero banda! 
Yami

domingo, 26 de octubre de 2014

26/10

¿Alguien me explica que paso con los comentarios? Un día entro y no había ningún comentario, al otro entro y había seis comentarios, al parecer blog esta andando como quiereD:
Bueeno, quería comentarles que me hice un tw para avisarles a las que quieran cuando subo, ¿alguna quiere que le avise? A lo mejor así les es más fácil estar pendiente de la novela.
Otra cosa, al anónimo que comenta siempre (¿me queres decir tu nombre? Es raro llamarte "anónimo"xD) le quería decir que estoy recomendando la novela, pero no me hacen mucho caso:c dfglkjfg. En un rato supongo que voy a estar subiendo el siguiente capítulo♥
Yami

domingo, 19 de octubre de 2014

Capítulo 3.

03 –“El trato”

Peter.

Luego de algún tiempo de comentarios con doble sentido por mi parte y de miradas fulminantes y mejillas sonrosadas por parte de Lali, ésta se excuso con que iba a ir a buscar algo a la cafetería.
La chica no me caía mal, tampoco le tenía aprecio, simplemente era gracioso verla enojarse. Supongo que debe ser una gran amiga, de esas que están siempre cuando las necesitas. De esas que yo jamás tuve. Bueno, en realidad no es que me viera a mi mismo con una amiga del estilo para toda la vida. No creo que me duren.

— ¿Se puede saber por qué te has empeñado en molestar a la chiquilla? —la rasposa voz de Tomás me saco de mis pensamientos sobre mejillas coloradas, chicas enojadas y amigas imaginarias.

Me encogí de hombros con indiferencia, caminando de un lado a otro en aquella habitación. —No me empeñe en molestarla, sólo que desde anoche ese se ha vuelto uno de mis pasatiempos favoritos. De alguna manera tengo que divertirme, ¿no es así?

—Demonios chico, deberías quedarte quieto tan solo un segundo. En cualquier momento aparecerá algún cráter en el piso.

—No sé me da bien lo de estar quieto mucho tiempo. —Quise agregar que en realidad no se me daba bien lo de estar en este pueblo, pero prefería guardarme los comentarios. La cabeza me dolía demasiado como para comenzar una discusión.

Tomás fijo su mirada en mi antebrazo derecho, precisamente en aquella tinta negra que se encontraba desparramada por doquier.

—Voy a ir a la cafetería, mi estómago me está exigiendo ingerir algo. En un rato van a venir a terminar de hacerte los chequeos.

Y sin agregar una palabra más salí de aquella pequeña habitación del hospital.

Desde que llegue a este pueblito de mala muerte me siento más nostálgico de lo que pude haber sido en mis veinte años de vida. Nunca me considere una persona demasiado sentimental, pues siempre intente tomarme la vida desde el punto de vista divertido, pero en este último tiempo me estaba costando ignorar la sensación de tristeza que me embargaba la mayor parte del día.
La idea de que mi hermana ahora está viviendo sola no me hace ni un ápice de gracia.
Cuando mi hermano decidió irse a estudiar a Dallas, Carolina del Norte —si, se fue a estudiar casi a la otra punta del mundo— le prometí a mi pequeña Grecia que yo no la dejaría sola. Y siempre fui un experto en romper promesas.
En el fondo yo siempre supe que mi hermano no duraría mucho con Grecia y conmigo, él, por el contrario de nosotros, siempre supo lo que quería para su vida. Y, en cuanto vio la posibilidad de cumplir su sueño, no dudo ni un segundo en ir a perseguirlo. Supongo que yo soy el único que no tiene un futuro muy prometedor.

***

Lali se encontraba en una de las mesas del final de la cafetería, demasiado perdida en su libro como para notar mi presencia. Demasiado perdida como para notar cualquier movimiento.
Deje el vaso de café sobre la mesa y me senté con sigilo, intentando no ganarme otro par de sermones de su parte.

— ¿Es que acaso no tenías otro lugar para ir a sentarte? —su ácido comentario me hizo sonreír. No sería ella si no estuviese de mal humor todo el tiempo.

—Sí, pero de ese modo me iba a aburrir, asique decidí venir a hacer sociales, como buen chico nuevo que soy.

— ¿Se puede saber cuál es tu problema conmigo? —bajo el libro y centro toda su atención en mi respuesta.

En realidad no sabía que contestarle, ni siquiera yo tenía esa respuesta. Cuando estaba con ella era raro… era divertido. Poseía un carácter tan natural que era casi surrealista, era como si te dejará hechizado al primer toque. 
Lo que realmente me gustaba de esta chica era su manera de contestar tan despreocupadamente, como si no le interesará en lo más mínimo lo que el mundo pudiese pensar.


—Oh vamos, ya sé que no empezamos de la mejor manera, pero podríamos ser compañeros. Juro que desde ahora voy a intentar a no hacerte poner en ninguna situación incómoda, creo que ya tuviste suficiente por hoy. —Estire mi mano, para cerrar aquel particular trato. —¿Aceptas? 
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Buenos días, buenas tardes, buenas noches, depende a la hora que esten leyendo el capítulo. ¡Feliz día a todas las madres! Hoy estamos festejando el día de la madre♥ 
Bueno, quería comentarles que no subí antes por falta de tiempo, estoy teniendo las pruebas de último trimestre y la cosa se complica, pero no voy a dejar de subir, al menos, los fin de semanas tienen garantizado el capítulo *inserte carita con anteojitos*¨
Ah, casi me olvidaba de decirles: ninguna acerto con mi segundo nombre. Mi nombre completo es Yamila Edén, si, así como leen. Vaya uno a saber de donde sacaron ese nombre, peero bueno, es lo que tenemos(?) ¿Cuál es su nombre completo?
Yami

sábado, 11 de octubre de 2014

Capítulo 2.

02 – “¿Se conocen?”


Lali.


Gemí con frustración cuando sentí el teléfono volver a vibrar bajo la almohada. Tenía la vista 
borrosa, asique no logre identificar quién me estaba llamando.


—Estaba teniendo un sueño muy agradable hasta que se te ocurrió llamarme —respondí de mal humor, sin importarme mucho la persona que estuviese del otro lado de la línea.


—Buenos días, pequeña. Puedo notar que no llame en buen momento —la dulce voz de mi mamá resonó por mis oídos. Vale, tal vez debería empezar a ver el identificador de llamadas.


—Mhn… yo… lo siento. Solo me duele un poco demasiado la cabeza. —me senté en la cama, mis huesos quejándose con cada movimiento que daba. En este momento necesitaría una ducha, un par de analgésicos y algo de comida. — ¿Necesitabas algo? —pregunté lentamente, intentando ignorar el pinchazo que sentía en el costado izquierdo.


—No, solo quería avisarte que con tu padre vinimos a visitar a tus abuelos. Por cierto, ellos están enojados con el hecho de que su nieta preferida no ha venido, pero supongo que podrán vivir con eso. —jadeé al ver que el reloj marcaba las 11:42, joder, se me había hecho tarde—. Preferí no levantarte, supuse que hoy tendrías un dolor de cabeza monumental como para venir a escuchar las mismas historias de siempre.


—Se me hizo tarde para ir al hospital, estoy segura de que el señor Tomás va a matarme por ir a estas horas.


Hable por unos minutos más, al mismo tiempo que rebuscaba dentro de mi placar algo cómodo para ponerme. Supongo que una camiseta holgada y unos shorts son la mejor opción.
Me cepille los dientes e intente ordenar el desastre que era mi pelo en una coleta alta. Bueno, se podría decir que hasta estoy presentable si ignoramos las ojeras que cuelgan alrededor de mis ojos. 

***

El trayecto hasta el hospital fue demasiado corto, ni siquiera hubo tiempo para que los calmantes surtieran el efecto debido.


Hice una pequeña parada en el consultorio de Nicolás, tocando despacio la puerta por si estaba ocupado.
Asome tímidamente la cabeza, poniendo la mejor sonrisa que era capaz.


—Princesita —dijo suavemente, dejando de lado sus papeles y acercándose en mi dirección.


Enseguida me vi envuelta en un abrazo de eso, tanto que me dejo momentáneamente sin aliento.
Respire jadeante, intentando recuperar el aire.


—Ouch, también te extrañe, en especial estos abrazos rompe-costillas.


—Sigues estando igual de bonita que siempre, ni siquiera la resaca te quita eso. —Intente ignorar el hecho de que mis mejillas se pusieron más calientes de lo que debería ser legar. —Incluso te pones colorada cuando alguien te dice un piropo.


Acaricio mis cachetes y luego me dio un corto beso en la frente. Tal vez haber venido aquí no fue la mejor idea. Mi estómago comenzaba a doler, estaba jodidamente nerviosa. 
Golpee su hombre juguetonamente y me encamine a la habitación de Tomás, siendo seguida por mi amigo desde muy cerca.


—Y tú sigues siendo el mismo capullo de siempre. Disfrutas haciéndome pasar vergüenza, ¿verdad?


Se encogió de hombros, saludando a una enfermera que pasaba por nuestro lado.


— ¿Qué tienes que hacer esta noche? Hoy a la tarde entrego la guardia, podríamos ir a cenar a algún lugar.


— ¿Y tener que aguantarte diciéndome cosas que hagan poner mis mejillas como un tomate? Déjame decirte que la idea no suena muy tentadora, pero lo voy a pensar.


Abrí la puerta de la habitación número 543, lista para dejar atrás aquella conversación.
Nicolás era un amigo, bueno, no sé si amigo era la palabra correcta. Era un chico al que conocía hace un par de meses y aprendí a cogerle cariño rápidamente. Al poco tiempo de conocerlo empezamos algún raro tonteo adolescente, aunque la cosa jamás llego demasiado lejos. Realmente es una buena persona, me encantaría que en un futuro encuentre a una chica que lo quiera.


—Lali —hablo el anciano con voz rasposa. —pensé que hoy nadie logro levantarte de la cama, ya me había resignado a que no me vendrías a visitar.


— ¿Cómo crees eso? Nunca me pierdo de tus visitas, aunque suelo llegar tarde. —Lo abrace con muchísimo cuidado de no tocar ninguno de los cables a los que estaba conectado.


—Si sigue igual que ahora, creo que dentro de unos dos días ya va a estar listo para que le saquemos todos los aparatos y luego podrá  irse derechito a su casa. Ya va a dejar de quejarse porque sus caballos están solos.


—Vaya uno a saber a quién se le ocurrió la ridícula idea de dejarme en este hospital de mala muerte, en este momento debería estar preparando la comida para esos pobres animales.


Sonreí divertida, definitivamente don Tomás ya estaba mejor de salud; al menos ya empezó a rezongar por todo.


—Mira, ese es mi hijo del que tanto te hable —Tomás apuntó a la entrada. Un chico de camiseta ajustada y pantalones de cintura baja se encontraba ahí. Un chico. El de la fiesta. El chico de la fiesta estaba en el hospital y era el hijo del hombre al que vine a visitar. Santa mierda.


—Espósito, que alegría volver a verte. Ya decía yo que el mundo es un pañuelo.

Nicolás levanto la vista del suero y su mirada se coloco en la parte baja de mi espalda. Estaba segura que su atención ahora se encontraba en esta conversación.


— ¿Se conocen? —Intentó sonar amable, pero un toque ácido en su voz lo delato, al menos delante de mí.


—No… digo sí. Si lo conozco, anoche estuvo en la fiesta. Hable con él hasta que volví a encontrar a Malena, pero no sabía que era hijo de Tomás.


—Desgraciadamente la jovencita se negó a darme un tour para conocer mejor el pueblo. Tuve que apañarmelas por mí mismo. 

Mis puños se apretaron inconscientemente al costado de mi cuerpo. Él le había dado un doble sentido a sus palabras y ahora su padre y Nicolás estaban pensando no sé qué cosas.


—Ahora entiendo porque anoche no quisiste hacer de mi guía turística personal, un médico estaba necesitando que lo orientes, ¿no?—susurró tan bajo como para que solamente yo fuese capaz de escuchar.
Juro por mi vida que requerí de todos mis esfuerzos para no mandarlo a tomar aire fresco.

Este chico era un grano en el culo.
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Juro que no veo la hora de que empiecen las vacaciones:( estoy teniendo un montón de pruebas y trabajos prácticos, por eso no he subido antes, aunque ahora voy a aprovechar el fin de semana para escribir algunos capítulos y no demorar tanto♥ Por cierto, tengo un reto que hacerles: ¿quién de ustedes es capaz de adivinar mi segundo nombre? Comienza con E y es bastante cortito. Piense, piensen...
Yami


domingo, 28 de septiembre de 2014

Capítulo 1.

01 – “El lugar donde todo comenzó”

Lali.


Mi cabeza estaba solo un poquito confusa a causa del alcohol. Mis piernas parecían de goma, como si yo ya no tuviese por completo el control de mi cuerpo.


— ¿Vamos a buscar algo más para beber? —Gritó Malena, intentando que la escuchara por sobre la música.


Rápidamente negué con mi cabeza —No puedo. Me voy a poner enferma.


—Demonios, casi olvido que me conseguí una amiga con muy poca tolerancia al alcohol —Ella se estaba riendo histéricamente de mí.


Sacudí desdeñosamente mi mano, restándole importancia al asunto —Tú ve a la barra a conseguirte algún trago con nombre raro, yo voy a estar afuera. Creo que necesito un poco de aire.


Tras rechazar amablemente a un par de chicos borrachos como la mierda, recibir varios pisotones y empujones, logré llegar a la puerta que daba justo con el jardín.
Era muy raro que se organice este tipo de fiestas aquí. Generalmente, los padres suelen ser lo suficiente inteligente como para permitir que su casa termine destrozada; claro que siempre existe la posibilidad de que ellos tengan que salir de viaje, y eso siempre es la excusa perfecta para tener alguna fiesta.


La gran piscina se encontraba a unos metros de la casa, y el ruido de la música ya no se escuchaba tan fuerte como segundos atrás.


Me quite los zapatos y las medias bucaneras, para luego poder sentir el frescor del agua en mis pies.


Se sentía raro estar en una fiesta sin Rodrigo, bueno, en realidad se sentía raro no tenerlo a Rodrigo fastidiando mi noche. Aunque no lo quisiese admitir, realmente lo estaba comenzando a extrañar. Quería tenerlo otra vez en mi casa las veinticuatro horas del día.
Me sonreí a mi misma por lo patética que podía llegar a ser, durante todo el año estaba quejándome por tener que soportar a mi mejor amigo prendido como un chicle de mi, y ahora que no está conmigo estoy a punto de llorar como una niña pequeña.


— ¿Se puede saber que hace una chica como tú sola?


Ahogue un jadeo de sorpresa. Una silueta masculina apareció a mis espaldas irrumpiendo mis pensamientos. Tenía hombros anchos y a través de la camiseta se notaba que estaba bien torneado. Era alto, probablemente medía 1.87. Sus grandes ojos brillaron con diversión y yo me ruborice como una loca al darme cuenta que lo estaba observando detenidamente. 

—Podrías sacarme una foto, esas duran más —Me dio una insolente sonrisa al tiempo que me guiñaba un ojo.

—Generalmente me gusta sacar fotos de cosas que me parecen atractivas y, definitivamente, tú no apareces entre una de ellas.

¡Ja! Toma eso Sr. Creído, estoy segura que eso debe haber dejado dañado a su bonito ego.

Se encogió de hombros, ignorando mi mirada fulminante. Arrastro su culo a mi lado, acomodándose sobre el césped.

—Es una lástima que no te parezca digno de una foto, yo si te sacaría una a ti. Aunque, pensándolo bien… —entorno los ojos y se froto la mandíbula, simulando estar pensando en algo realmente importante —creo que saldrías mejor en una foto sin ropa.

Saco de sus bolsillos del pantalón unos cigarros ya preparados.

— ¿Quieres uno?

 Negué repetidas veces con la cabeza, al tiempo que me debatía internamente entre ir a buscar a Malena o quedarme con el desconocido unos segundos más.

Lo único que cortaba el silencio era el sonido lejano de la música y las caladas que le daba a su cigarro.

—Me gusta tu carácter. Es… muy tuyo.

Esboce una pequeña sonrisa, mientras que movía mis pies al compás de la melodía que tarareaba. —No sé si tomarme eso como un halago o una ofensa, por lo que me lo tomaré de la primera manera. A casi nadie le gusta mi carácter.

—Eres la primera chica que lastima a mi ego a los segundos de conocerla, supongo que algo especial debes tener, ¿o me equivoco? Y eso sin contar que tampoco me reclamaste nada. Podrías llegar a ser una compañía agradable.

Suspiré divertida y me levante, sacudiéndome con las manos los shorts.

—Es una lástima, mi compañía acaba de terminarse por esta noche.

—Mi nombre es Juan Pedro, pero me dicen Peter. —Se irguió delante de mí, sacándome así alrededor de dos cabezas de altura. —Soy nuevo por estas zonas, ¿qué te parece si me ayudas a conocer un poco mejor el pueblo?

—Estoy segura de que encontrarás una mejor guía turística que yo, y en especial alguna que no tenga problema en enseñarte su dormitorio. —Levanté mis zapatos y comencé a caminar de vuelta a la casa. —Pero ten cuidado, hay quienes dicen que se escuchan ruidos extraños en la noche, ya sabes… todas esas leyendas de que en pueblitos tan chiquitos siempre ocurren cosas raras. —Le guiñe un ojo juguetonamente y apresuré mi paso.


—Ya nos volveremos a ver. —Gritó Peter al tiempo que levantaba su mano en el aire, con una sonrisa bailando en su rostro. 
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He vuelto oficialmente al blog♥ ¿Notaron que ahora es como que el carácter de Lali esta más maduro? Ahora ya si se sabe defender u.u En esta novela si me esta gustando como van quedando los personajes, no como me paso con la primera versión:( Bueeno, nos leemos pronto (seguramente que entre lunes o martes) y espero que hayan disfrutado el primer capítulo 
Yami

jueves, 25 de septiembre de 2014

¡Feliz primavera!

¡Feliz primavera! Les juro que no puedo estar de mejor humor, es increíble lo amorosa que me pone la primavera♥ La primavera me hace acordar que ya falta poco para el verano, y eso me hace acordar a pileta, amigos, tereré, helados, vacaciones, a TODO lo bueno(:
¿Se dieron cuenta que para fechas importantes siempre las saludo tarde? Pero bueno, la intención esta presente, y eso es lo que cuenta, ¿no?xD 
Cambiando un poquito de tema, acá, donde yo vivo, se hacen una estudiantina en el colegio. Se trata de que los cursos de 1ero a 4to participan, haciendo cosas que los chicos de 5to, o sea, de último año, nos dicen. Este año teniamos que armar un circo, una banda de cuarteto, un baile electro y un montón de cosas más (todo con sus respectivas escenografías) Y bueno... mi curso salio último. Por eso no me pase antes por acá, estuve re contra ocupada con eso y me diverti un montón, aunque perdimos ah. 
Buena noticia: ya tengo el primer capítulo listo, en el transcurso de mañana lo publico, asique esten esperandolo♥ Graacias a las que todavía estan, a pesar de que fui re contra irresponsable; ahora me comprometo a mañana publicarles como regalo de primavera
Yami

domingo, 14 de septiembre de 2014

¡Hola!

Holaaa, uno, dos, tres, probando... ¿hay alguien por aquí? Whoa, que raro que se siente volver a publicar algo, hace como ¿medio año? que no entraba.
En este tiempo que estuve completamente desaparecida de la faz de la tierra, juro que intente escribir: probe con mini novelas, con todo tipo de género, pero nada me gustaba, nada me convencía, asique decidí dejar de frustrarme y no escribir, en algún momento las ideas vendrían a mi (ya, admito que las ideas tardaron un poco en venir) Como se darán cuenta, borre toda la novela BAMR, no porque no quiera publicarla, sino porque no me gustaba como estaba escrita, quiero hacer algo mejor, y en todos los sentidos. Me gustaría empezar desde cero, solo partiendo desde la sinopsis y escribir esa novela, diferente a como la venían viendo hasta ahora, mejor narrada y sin saltarme tanto en el tiempo, ¿a quién le gustaría comenzar a leerla desde el principio?
Estoy feliz porque tengo mucho tiempo libre, bueno, no es que tengo todo el tiempo del mundo, pero si me organizo bien, estoy muy segura de que podré escribir dos capítulos por semana, ¿les agrada la idea? Podría subir por el blog una o dos veces, y así ustedes no tienen que esperar tanto y yo no me siento irresponsable e.e
Ahora solo me queda pedirles perdón por desaparecer por todo este tiempo y empezar desde cero con la novela, a ver si me gusta más que la anterior♥
Yami

sábado, 28 de diciembre de 2013

Sinopsis

Bienvenido al mundo real

Sinopsis

Lali Esposito vive en un pequeño pueblo en el cual la droga, el alcohol y el sexo predominan las calles. Era una niña demasiado astuta para su edad: pensaba en su futuro, en estudiar, no enamorarse y tener una vida llena de lujos, esa que no podía tener ahora a causa de su situación económica. Pero poco a poco esas creencias y convicciones se van derrumbando cuando conoce lo que es el mundo real.

Peter Lanzani es el hijo de un campesino de aquel pueblo, que, a causa de que su padre enfermo, se ve obligado a trabajar allí. Siempre ha sido totalmente consciente de la triste realidad que lo rodea, y no piensa hacer nada para cambiarla. No luches contra la corriente, adáptate a ella; ese era su lema.

Al final, las sustancias ilegales, las comisarias y el sexo no era algo tan malo, no para ellos…

Para ella, él era su héroe sin capa.

Para él, ella era su ángel sin alas. 

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¡Hoola! Aqui de nuevo yo con nueva nove, ¿alguien me extraño? Yo se que si(? Esta era la novela que yo les decia. ¿Qué les parece? ¿Quieren que la comience o que haga otra nove? Ustedes deciden...
Yami